Los perros ferales son perros feroces. La mayoría nunca ha experimentado una caricia humana y todos evitan cualquier contacto con el hombre. Los perros ferales no son perros callejeros, no esperan fuera de los restaurantes a que el comensal piadoso les aviente un trozo de pan y no rondan los basureros en búsqueda de alimento. Los perros ferales son depredadores implacables, que cazan casi cualquier especie que se les ponga enfrente. Y, aunque prefieren presas pequeñas, que no superen los 50 kilogramos, han matado al enorme kudú, un antílope africano que llega a rebasar los 200 kilogramos de masa corporal.
Estos animales son descendientes directos de otro tremendo depredador, son una subespecie del lobo gris, Canis lupus. Pero, contrario a lo que podría pensarse, pertenecen a la misma especie que el perro que descansa plácidamente en el sillón de una familia en la ciudad o del que cuida el ganado en una zona rural. Biológicamente, los perros ferales son perros domésticos, Canis lupus familiaris, que se han aislado de la influencia humana y han adoptado un comportamiento salvaje.
En la isla de Cedros, Baja California. Donde se desempeñó una investigación la cual ha llevado varias etapas, en la segunda se enfrentaron con un problema, los perros ferales, estos ya fueron descritos anteriormente, esta investigación fue desarrollada en un principio para los lobos marinos y estos fueron amenazados por los perros que llegaron a ese lugar a una edad pequeña y que se fueron reproduciendo sin control alguno. El artículo fue desarrollado por Amapola Nava, este mismo será colocado en las referencias de este blog.
Estos animales son descendientes directos de otro tremendo depredador, son una subespecie del lobo gris, Canis lupus. Pero, contrario a lo que podría pensarse, pertenecen a la misma especie que el perro que descansa plácidamente en el sillón de una familia en la ciudad o del que cuida el ganado en una zona rural. Biológicamente, los perros ferales son perros domésticos, Canis lupus familiaris, que se han aislado de la influencia humana y han adoptado un comportamiento salvaje.
En la isla de Cedros, Baja California. Donde se desempeñó una investigación la cual ha llevado varias etapas, en la segunda se enfrentaron con un problema, los perros ferales, estos ya fueron descritos anteriormente, esta investigación fue desarrollada en un principio para los lobos marinos y estos fueron amenazados por los perros que llegaron a ese lugar a una edad pequeña y que se fueron reproduciendo sin control alguno. El artículo fue desarrollado por Amapola Nava, este mismo será colocado en las referencias de este blog.
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